Con pena de nuestro corazón, y debido a que nuestro Templo no tiene unas grandes dimensiones que nos permitan estar separados suficientemente para cantar…, de momento, nuestras Eucaristías no serán amenizadas por el Coro Parroquial.

Las mascarillas, además de impedir entender bien lo que se canta, hace lo propio con la dificultad al respirar y posibles emisiones salivares.

Así que, hasta que no se normalice más el asunto COVID… lo dejamos en suspenso.