Se ha construido un servicio en la misma planta del edificio parroquial, con lo que ya no se tendrá que bajar los dos cuerpos de escaleras para acceder al que hay en el sótano de los salones parroquiales. Evitamos así accidentes inoportunos, sobre todo, para las personas de más edad o con movilidad reducida.

Así mismo, se ha arreglado y limpiado el tejado que hace de techo en el servicio de la Sala que usan las Hermandades. Se ha sacado una gran cantidad de deshechos de esos animales, y se han colocado unas mallas metálicas que impidan que aniden en la construcción, obstruyendo así cañerías, máquinas de refrigeración y falsos techos, así como la filtración maloliente en dicho servicio sanitario.

Y todo gracias a la colaboración de la feligresía.